El títere también tiene hilos
La máquina no paró cuando se lo llevaron. Ni se inmutó. Las máquinas no se inmutan. Procesan. Desde la ventana del despacho presidencial mira la ciudad que le tocó heredar. Caracas bajo esa luz gris que tiene la mañana aquí. Los cerros con sus ranchos trepándole encima como algo vivo,